Alrededor de las cataratas circulan muchas creencias. Repasamos algunas de las más frecuentes para ayudarte a tener información clara.
Mito 1: "Hay que esperar a que la catarata madure"
No es necesario. Hoy la decisión se toma según cuánto afecta la visión a la vida diaria, junto con el oftalmólogo, sin necesidad de esperar a que avance demasiado.
Mito 2: "Las cataratas se curan con gotas"
No hay evidencia de que gotas o medicamentos hagan desaparecer una catarata ya formada. El tratamiento definitivo es la cirugía.
Mito 3: "La catarata vuelve a crecer"
La catarata no vuelve. Lo que a veces ocurre con el tiempo es que se opacifica una membrana detrás de la lente, algo que tiene tratamiento y no es una nueva catarata.
Mito 4: "Es una cirugía muy riesgosa a mi edad"
La edad por sí sola no contraindica la cirugía. Lo importante es la evaluación individual del estado general y del ojo.
Más mitos frecuentes
"Solo les da a los muy grandes": es más frecuente con la edad, pero puede aparecer antes por otras causas. "Si veo bien no tengo nada": las cataratas evolucionan lento; un control lo confirma. "Operarse duele mucho": se realiza con anestesia; contábamos más acá.
Preguntas frecuentes
La catarata no reaparece. Puede opacificarse una membrana posterior, que tiene tratamiento específico y no es una nueva catarata.
No. La decisión depende de cuánto afecta la visión y se toma con el profesional.
Lo mejor es una consulta. Podés pedir un turno para una evaluación personalizada.
La información de este artículo es de carácter general y no reemplaza una consulta médica. Cada caso es distinto y debe ser evaluado de forma individual por un profesional.
