Muchas enfermedades de los ojos avanzan en silencio, sin dolor ni síntomas evidentes. El control oftalmológico periódico es una de las mejores herramientas para cuidarlos.
Enfermedades que no avisan
Algunas afecciones, como el glaucoma, pueden avanzar sin síntomas durante mucho tiempo. Cuando aparecen las molestias, a veces ya hubo cambios. Por eso "ver bien" no siempre alcanza como único indicador.
Qué se evalúa en un control
Un control oftalmológico permite revisar la visión, la presión ocular y la salud general del ojo. Según el caso, se complementa con estudios de alta complejidad como la campimetría, el OCT o el fondo de ojo.
¿Cada cuánto conviene controlarse?
La frecuencia depende de la edad, los antecedentes y los factores de riesgo de cada persona. A partir de cierta edad, o si hay antecedentes familiares, el control periódico cobra aún más importancia. El profesional indica la periodicidad adecuada.
Un hábito que cuida tu visión
Incorporar el control oftalmológico como un hábito, aunque veas bien, es una forma simple de cuidar tu salud visual. Podés solicitar un turno cuando quieras.
Preguntas frecuentes
Sí. Varias enfermedades oculares no dan síntomas al principio, por eso el control es útil incluso sin molestias.
Suele recomendarse con mayor frecuencia a partir de los 40, pero depende de cada persona y sus antecedentes.
Trabajamos con numerosas obras sociales y prepagas. Podés ver el listado en obras sociales.
La información de este artículo es de carácter general y no reemplaza una consulta médica. Cada caso es distinto y debe ser evaluado de forma individual por un profesional.
